Cuando una empresa envía mercancía, hay muchas cosas que deben salir bien: la preparación del pedido, la documentación, la transportación y la entrega final.
Pero incluso con una buena operación logística, siempre existen riesgos en el camino.
Un accidente, un robo o algún daño durante el traslado puede representar mucho más que la pérdida de los productos. También puede ocasionar retrasos, incumplimientos y gastos inesperados.
¿Qué es un seguro de transporte de carga?
Es una póliza diseñada para proteger mercancías durante su traslado, conforme a los riesgos, trayectos y condiciones contratados.
Puede utilizarse en operaciones terrestres, marítimas o aéreas, dependiendo de las necesidades del negocio.
Las coberturas varían según el tipo de mercancía, medio de transporte, ruta y riesgos asegurados. Por eso es importante no asumir que cualquier póliza cubre automáticamente todos los daños o robos.
¿Quién necesita este tipo de seguro?
Puede ser útil para fabricantes, distribuidores, comercializadoras, importadores, exportadores y empresas que movilizan inventario de manera frecuente.
También es importante determinar quién tiene la responsabilidad sobre la mercancía durante cada etapa del traslado.
Una empresa puede contratar transporte con un tercero y, aun así, conservar determinados riesgos sobre los bienes que envía.
Antes de cotizar conviene revisar qué mercancías se transportan, su valor, las rutas habituales, la frecuencia de los embarques y las medidas de seguridad.
La finalidad es que un incidente durante el transporte no se convierta en una pérdida que comprometa la operación del negocio.